SOPÓ, UN LUGAR PARA CULTIVAR LOS TALENTOS

En Sopó se puede disfrutar de un paisaje formidable y apreciar gran variedad de muestras culturales y artísticas, por lo que las personas del lugar suelen identificarse y sentirse atraídos por alguna de ellas, como David Rojas, un tenor colombiano que demuestra cómo esta pequeña población se convierte en el lugar propicio para hacer y ser un artista.

Aunque Sopó es un pequeño municipio del departamento de Cundinamarca dedicado en su gran mayoría a la producción de lácteos y todos sus derivados, también es el lugar perfecto para que todas las personas que disfrutan de la cultura encuentren allí una gran variedad de expresiones artísticas, pues no es raro descubrir en esta pequeña población una gran cantidad de muestras como danza, religión, pintura, y en este caso música, no sólo propia de la región sino también clásica.

Fue así como caminando por una de sus calles una tonada melodiosa entre piano y voz me incitaba a golpear en aquel lugar, ya que es algo que no se percibe ni se escucha constantemente en una gran ciudad y menos en una algo caótica como Bogotá o en cualquier otro lugar en el que los espacios son tan reducidos para entonar lo que para muchos, según la ley de propiedad horizontal, sería escándalo y bullicio,  pero que en realidad es un arte poco reconocido en nuestro país, pero lo suficientemente placentero como para desestresarse: la ópera.

Antes de acercarme a la casa de la que provenía la melodía, Natividad García, una habitante del sector, me confirmó que allí vivía uno de los más reconocidos cantantes de ópera del país y en sus propias palabras: "un cantante de ópera de talla internacional".  Me aproximé, y al tocar la puerta Juan David Rojas, un tenor nacido en este lugar y perteneciente a una familia de artistas, abría la puerta entonando una melodía; para ser honesta este exponente de música clásica resultó ser una persona más joven de lo que se pensaría después de escuchar el tono de su voz; me permitió entrar a su casa y descubrir un poco lo que trae su arte.

Mientras comentaba que desde siempre se sintió atraído por la músicay que empezó a practicar violín a los doce años, se notaba en su rostro la pasión por la música, a pesar de que en algún momento de su vida empezó a estudiar ingeniería electrónica, retomó la música después de darse cuenta de que tenía muchas cualidades y aptitudes, no sólo para cantarla, sino también para enseñarla, fue entonces cuando entró a estudiar composición e hizo una maestría en pedagogía en los Estados Unidos, por lo que actualmente se desempeña como docente universitario y trabaja en el conservatorio de Ibagué.

El hecho de ser un tenor le ha permitido participar en diferentes eventos musicales a nivel nacional y representar a Colombia en el "Festival de Música Barroca Chiquitos" de Bolivia con su grupo de música clásica barroca, con la que además ha tenido decenas de presentaciones en los más importantes eventos de música clásica del país y todo esto lo cultivo y desarrollo en la pequeña población de Sopó para exponer su talento al mundo entero.

Efectivamente, al llegar a un lugar como Sopó, no es raro encontrarse con varias de las muestras culturales que identifican a la región, pero más allá de esto es una de las razones por las que se convierte en un lugar propicio para que las personas saquen a flote sus más grandes talentos y cualidades artísticas ya que la tranquilidad de sus calles permite concentrarse al cien por ciento ya que como dice David: "ningún otro lugar ofrece las facilidades para cantar sin molestar a los vecinos, por este motivo no dejaría de vivir aquí".