Este es el panorama diario de los estudiantes del colegio y de quienes transitan por el sector.
Desde el año 2007 se vienen presentando reconstrucciones en el Colegio Simón Bolívar ubicado en el centro de Suba en la ciudad de Bogotá; en donde inicialmente se informó que la obra finalizada sería entregada en octubre del 2008 pero a la fecha directivas, docentes y estudiantes sólo cuentan con una parte del plantel educativo pues las obras están detenidas por falta de presupuesto y demora en los permisos.
Las instalaciones de la institución quedaron a la mitad; por una parte se visualiza una obra terminada con los estándares exigidos por la Secretaria de Educación de Bogotá y que muestra espacios adecuados; mientras al otro costado sólo se puede ver lo que era el antiguo colegio en ruinas, destruido casi en su totalidad y simplemente a la espera de que se publique la licitación que permita la reconstrucción del mismo.
Luis Alfonso Rivera Duarte, rector de la institución, explicó que todos los cambios se han realizado por seguridad de la comunidad. “Inicialmente se iba a tratar de un reforzamiento estructural de la planta física antigua, pero era más costoso que demoler y reconstruirlo todo. Igual el presupuesto no alcanzó” concluyó Rivera. Pues efectivamente sólo se licitó la parte que tardó dos años en ser reconstruida y entregada. A pesar de que ya están los planos del terreno que falta por construir, esta fase del proyecto tardará otros dos años desde el momento en el que sea asignado presupuesto por parte del distrito; ya que sin presupuesto no se puede licitar.
Pese a las incomodidades que pasaron durante los dos años que tardó la obra cuando los estudiantes recibían sus clases reduciendo los horarios y en un alto grado de hacinamiento en colegios privados que eran tomados en arriendo por el distrito; hoy en día cuentan con las aulas de clases básicas en la parte que alcanzó a ser construida. Aunque como manifiesta Viviana Chocontá, alumna del colegio “Puede que esté quedando muy bonito pero ¿en dónde están las zonas verdes, salas de sistemas y el patio?”.
Esta es solo un ejemplo de las instituciones distritales en Bogotá en las que no se han terminado las obras no sólo por falta de plata sino también de licencias y en las que el futuro de nuestro país recibe clases entre la modernidad y la belleza de nuevas instalaciones, pero a su vez tiene que convivir con la falta de espacios de recreación, aulas especializadas como las de informática, laboratorios de química y espacios de deportes. Y además en donde la destrucción, la desolación y el abandono de las anteriores instalaciones hacen parte del panorama diario del sector.
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Felicitaciones. Hiciste una gran labor de reportería. Espero ver próximos artículos tuyos.