A pesar del realismo mágico que han plasmado en obras literarias nacionales como las del premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez, pese a la buena fe de millones de colombianos que día tras día le apuestan a dar lo mejor de sí mismos para hacer de este un mejor país y de las cientos de promesas que a lo largo de la historia han hecho parte de bonitos discursos políticos de candidatos a determinados puestos del Estado, podemos ver cómo la realidad de Colombia, que aunque ha "mejorado" en cierta forma, sigue manteniendo la desigualdad como parte del eje de una sociedad con huellas imborrables, huellas que no sólo están en los libros de historia sino también en la mente de cientos de personas que tuvieron que vivirlas.
Hay una realidad que ha tenido que ser afrontada con valor debido a que ha azotado todo el territorio nacional desde hace más de un cuarto de siglo, es un constante conflicto no sólo armado, sino de intereses que se ha presentado durante todo este tiempo y que ha hecho que el país entero tenga que vivir entre desdichas que se convirtieron porco a poco en el "pan de cada día"; pero a su vez en el que cada dicha permitía ser festejada con tanta euforia que hiciera olvidar en su momento los más trágicos sucesos.
Es así como en el año 1982 le fue otorgado el premio Nobel de literatura a "Gabo"; mientras que para esta misma época empezaban en el país los años de gloria para los grupos subversivos que a principios de los 80 comenzaron la expansión a lo largo y ancho de la nación. Aquí podemos ver cómo Colombia es realmente un país de contrastes, que van más allá de la belleza de lugares rodeados de naturaleza (flora y fauna variada) e incluso de la diversidad sociocultural que en el país se presenta; pues podemos encontrarlos hasta en la forma cómo, aun entre dificultades y una guerra incesante, se gozaba de un triunfo que todos los colombianos tomaron como suyo.
GOBIERNO Y NARCOTRÁFICO
Los esfuerzos de gobiernos, como los de Belisario Betancur (1986-1990), Cesar Gaviria (1990-1994), Ernesto Samper (1994-1998), Andrés Pastrana (1998-2002), Álvaro Uribe (2002-2006; 2006-2010) no han sido suficientes para controlar todo de lo que se ha encargado de desatar grupos al margen de la ley como el M-19, las FARC, el ELN y el ELP; grupos que empezaron con unos ideales y que con el paso del tiempo se fueron desviando por la necesidad de poder y de control. Algunos como las FARC aseguraban que no utilizaban ningún medio ilegal para financiarse e incluso decían que condenaban el secuestro y la extorsión como métodos para lograr los cambios que esperaban. A pesar de ello, durante todo este tiempo causaron y causan estragos hasta tal punto de que algunos, como las FARC, son considerados terroristas porque violan constantemente el Derecho Internacional Humanitario, además por ser los autores de embestidas hacia la población civil y por causar daños en todo Colombia.
Otro de los grandes problemas que ha afectado al país es el problema de la producción y tráfico de drogas. Entonces se llegó hasta tal punto en el que ya no sólo se presentan enfrentamientos entre ejército y grupos insurgentes, sino que también se libra una batalla campal contra el narcotráfico. Se crearon organizaciones completas que se enfrentaban entre ellas para ejercer el control total, para tener el poder para manejar todo el "negocio" de la cocaína, la heroína y todo lo relacionado con el narcotráfico, pues lastimosamente Colombia es el productor número uno a nivel mundial.
Con el posicionamiento de Colombia como principal productor de cocaína, el narcotráfico en el país se fortalecía mientras crecían las fuerzas guerrilleras, el sicariato se intensificaba y es así como se empieza el mayor negocio ilícito de la historia; mientras tanto el gobierno pensaba ingenuamente que la fumigación y la destrucción de pistas clandestinas acabarían con los cultivos ilícitos; sale a flote la creatividad para que el "negocio" sea más productivo y para burlar a las autoridades, no solo de Colombia sino del mundo entero.
Y sin importar que las autodefensas nacieron con ayuda del ejército que los entrenó para que protegieran sus tierras con armas, por el afán por protegerse a sí mismos y sus tierras; se convirtieron pronto en paramilitares que se encargaban de cuidar no sólo sus pertenencias sino también las vías de salida de las drogas y se convirtieron en guerreros con causas políticas.
Algunos de los capos como Carlos Ledher Rivas (Armenia), Gonzalo Rodríguez Gacha "El Mexicano" (Pacho/ Cundinamarca), Gilberto y Miguel Rodríguez Orejuela (Cali), Pablo Escobar Gaviria (Antioquia), Los hermanos Ochoa (Medellín), entre otros que se podrían denominar de menos importancia política, pero que también hicieron parte de los carteles más poderosos del narcotráfico en Colombia. Mientras ellos hacían de las suyas con todo lo relacionado con el narcotráfico, llegaron hasta tal punto de que los lingotes de oro y dólares circulaban por doquier; los narcotraficantes ingresaban y se desplazan por todo el territorio nacional a su antojo y sin ningún tipo de limitación, en pocas palabras se volvieron los dueños de gran parte del país y se convirtieron entonces en los denominados "Extraditables".
Y como manifiesta Alonso Salazar (Periodista y escritor) en el documental "Colombia vive" los narcotraficantes "estandarizaron un lenguaje (parlache) y lograron un impacto que transformo una sociedad agraria (...); en una convulsionada, ansiosa y donde el sentido de la vida y la muerte se desvalorizó tremendamente".
A medida que el gobierno comienza a "ganar" la lucha contra el narcotráfico que está en manos de los "extraditables", surge una disputa a muerte entre guerrilleros y paramilitares por el control de la droga; las guerrillas y paramilitares se infiltran y comienzan a conseguir posiciones en el estado para facilitar sus fines y es por esto que durante los últimos años se han escuchado tantos casos de relaciones de políticos con grupos al margen de la ley, por lo que cabe aclarar que no es algo nuevo en Colombia, pues desde hace años las personas que hacen parte de los poderes del estado están llenos de intereses personales y económicos.
MARCADOS POR MUERTES SIN RAZÓN
Como es evidente, la sangre ha marcado la historia de un país que entre estragos de la naturaleza, atentados terroristas, desplazamientos forzados, tomas de sitios estratégicos, masacres en varias poblaciones, escándalos políticos, creación de grupos insurgentes, ceses al fuego, tráfico de drogas, asesinatos de políticos, periodistas, sindicalistas, civiles y de todo el que pudiera entorpecer los intereses de unos pocos, marchas por la paz y la liberación de los secuestrados y todos estos sucesos hacen parte de una realidad que no ha sido ajena a los medios de comunicación, debido a que juegan un papel importante dentro de la difusión y el manejo que le dan a las situaciones; medios de comunicación que no sólo han visto el transcurrir de los años entre una constante guerra sino que hicieron y hacen parte de los "blancos" pues los actores del conflicto se sienten asediados y perseguidos por los medios; entonces sufren atentados y de alguna forma, indirecta o no, son manipulados para crear pánico entre todo el pueblo colombiano.
Y entonces, como decía un escritor guatemalteco: "los periodistas latinoamericanos que trabajan bajo ciertos regimenes solo tienen tres opciones: el encierro, el entierro o el destierro" y eso era lo que se empezaba a vivir en Colombia cuando se atravesaba por la "dictadura del miedo", que no era más que un ambiente tenso y agobiante.
Quién se iba a imaginar que Colombia tendría que enfrentar dificultades de esta magnitud para adquirir la paz y peor aún que después de más de 25 años sigue haciendo parte de una lucha constante que no ha podido ser manejada y todavía más impresionante que entre carnavales, triunfos deportivos, celebraciones, festejos, están los corazones de cientos de seres que no dejan de disfrutar a pesar de las inclemencias de la guerra; que son capaces de disfrutar todo lo que les permite tener un poco de orgullo y patriotismo, el gusto de estar en Colombia, el amor por todo lo que esto significa; la fuerza de expresiones como el arte con el que convivimos a diario, triunfos musicales, artistas que apoyan al país y gente que teje a diario una historia diferente para orgullo de muchos. En ciertos aspectos hemos visto el progreso y el desarrollo que a pesar de todo lo que se ha presentado y de lo que se ha tenido que superar, pero todo esto permitió que Colombia y todos sus habitantes se convirtieran en lo que son hoy.

Estoy de acuerdo con el artículo, llevamos mas de 25 años peleando una guerra absurda, donde ningún colombiano gana absolutamente nada, considero que ya es hora de buscar nuevos dirigentes, que con buenas propuestas salgamos de este conflicto armado, recientemente leí un artículo relacionado con este tema en un portal colombiano dedicado a brindar información clara y objetiva, con todo lo relacionado con las elecciones 2010.